Oigo frencuentemente definir la fotografía con términos que a veces alcanzan lo esotérico. Y es en muchos casos la luz la referencia más común, con frases del estilo: atrapar la luz.
Nunca he sabido lo que es atrapar la luz, y se que si sigo por aquí me la juego, por que las referencias a la luz por grandes maestros de la fotografía son innumerables y desde luego no pretendo restarle su importancia. Pero a veces tengo la sensación de que se acude con demasiada frecuencia a definiciones abstractas para definir algo concreto que no se sabe definir. Y las referencias a la luz como un halo divino son más un recurso manido y un lugar común al que acceder cuando, como desde luego es también mi caso, no sabemos definir la fotografía, más allá de una explicación técnica o correcta para no iniciados. Si acudimos a la RAE, la explicación ya se queda desfasada: “Arte de fijar y reproducir por medio de reacciones químicas, en superficies convenientemente preparadas, las imágenes recogidas en el fondo de una cámara oscura”. Y resulta que en la actualidad el 99% lo hacemos con procesos digitales.
Ya nadie discute que es un arte, pero son muy cercanos los tiempos en que la fotografía como arte era menospreciada y minusvalorada. Ahora, ocurre lo que siempre ha ocurrido con los grupos o corrientes anteriormente despreciados o arrinconados, se va al otro extremo sobrevalorándolo y convirtiendo a toda feria o galería sin fotografía en sus fondos en un espacio desfasado. Razón por la cual galerías, museos y demás espaciós de arte contemporáneo se intentan poner al día cubriendo un agujero que salvo contadísimas excepciones es muy profundo.
Sin embargo las distintas disciplinas que abarcan la fotografía son inumerables, y en todas ellas la luz juega un apartado muy importante pero no suficiente. Sigo dándole vueltas acerca de como la luz tiene protagonismo en la fotografía por encima de otros aspectos: la composición, la interpretación, el tiempo, el espacio.
¿Puedo obtener la fotografía que quiero si domino la luz al 100%? y descuidar el resto de los aspectos. La respuesta es NO ¿puedo atendiendo al resto de todos esos aspectos y despreocupándome de la luz obtener una buena fotografía?, tampoco.
Luego la luz en la fotografía es fundamental, pero no única. Insustituible pero no exclusiva, vital, pero no suficiente en la consecución de una buena fotografía. Por tanto intento valorar la luz en la fotografía en su justa medida, que por otra parte, no se cual es.
Pie de foto: Fotografía que hice en Raixa en un descanso mientras rodábamos un publirreportaje de época.
